Larga segunda vida a nuestras palas
Debido al creciente número de aerogeneradores antiguos y a la oferta de repotenciación en el sector eólico, cada vez son más las empresas que unen sus fuerzas para estar preparadas para gestionar las 60.000 toneladas de palas de aerogeneradores que podrían ser retiradas del servicio en 2023.
En Nabla Wind Hub, a través de eTa Blades, estamos trabajando junto a otras 27 empresas y centros de investigación para determinar formas de dar una segunda vida a los desechos de producción y a los materiales compuestos de las palas, y promover una economía más circular, colaborando en el proyecto MARLIC, una plataforma que sigue creciendo día a día con nuevas incorporaciones.
El proyecto MARLIC (acrónimo de “Marche Applied Research Laboratory for Innovative Composites”) tiene como objetivo crear una Plataforma de Colaboración Regional sobre las cuestiones de ecosostenibilidad de los productos y procesos de nuevos materiales y desmantelamiento, centrada, en particular, en los Materiales Compuestos de Nueva Generación.
Este proyecto, financiado por la región de Las Marcas en el este de Italia dentro del marco del programa POR Marche FESR 2014-2020, está conformado por un grupo de trabajo de 27 socios, junto con eTa Baldes (parte de Nabla Wind Hub). Cinco centros de investigación, la Universidad de Camerino, la Universidad Politecnica delle Marche, la Universidad de Urbino, la Agencia Nacional de Nuevas Tecnologías, Energía y Desarrollo Económico Sostenible ENEA, y el Consejo Nacional de Investigación CNR son algunos de los actores implicados en el ecosistema del proyecto MARLIC.
Desde Nabla, nuestra participación en el proyecto se centra en el objetivo de dar respuesta al reto de reciclar las palas de los aerogeneradores, a la vez que se implanta un modelo de economía circular en el sector eólico.
“Tratamos de dar una segunda vida a los restos de producción de palas y a las palas desmanteladas, recuperando materiales y aplicando criterios de economía circular” explica Giovanna Mangani, Directora de Innovación de Nabla y responsable del proyecto de esta iniciativa sostenible.
En el proyecto MARLIC, nuestras principales actividades se centran en la recuperación, el reciclaje y la reutilización de los desechos de la producción de palas y las palas al final de su vida útil en material compuesto. “Más concretamente, estamos investigando y hemos identificado algunas tecnologías para la recuperación y transformación del material compuesto al final de su vida útil (palas y desechos de producción), como la trituración mecánica y la pirólisis” nos cuenta Giovanna.
Por el momento, estamos probando y evaluando las posibilidades de utilizar el material recuperado de la trituración mecánica en el proceso de fabricación de paneles para nuestra propia producción o para inyectarlo en otros sectores, como el náutico.



